1 DÍA ANTES.....
Alexander caminaba de un lado a otro mientras el equipo de Dominic buscaba la ubicación del número. Su corazón latía acelerado ante la posibilidad de que algo le hubiera ocurrido a Leila; no lograba pensar en qué haría, jamás se perdonaría no haber podido protegerla.
–¡Lo encontramos!– gritó uno de los hombres que trabajaba en las computadoras, y Alexander se acercó junto a Dominic.
–La señal viene de un puerto en Valencia, a unas 4 horas de aquí–
–Mándame la ubicación, ¡vamos!