–Valentina, ¿encontraste el secador?– preguntó Alexander entrando en la habitación, y se detuvo al ver a Valentina sosteniendo los portarretratos. Ella no debía haber visto aquello.
–Valentina...– dijo él acercándose, pero fue interrumpido.
–¿Es ella? ¿Es ella la mujer que amas?–
–Valentina, no es así, yo...–
–Dijiste que querías empezar una relación conmigo, dijiste que seríamos solo nosotros dos, pero guardaste estas fotos al lado de tu cama para poder verla todos los días al dormir y al desp