Dominic, al igual que los otros tres presentes en la sala, quedó en shock y asombrado.
—¿Cómo?— preguntó, incrédulo.
—Todos supimos que Antonio siempre fue… inadecuado para el cargo de Don de la familia Greco. Sus arrebatos de locura, siempre impulsivo e imprudente, provocando a las otras mafias por diversión y adrenalina como un tonto. Siempre supe que no tenía la capacidad para asumir ese cargo, o que algún día acabaría irritando a la persona equivocada y eso le costaría la vida, y así fue