Serena despertó por la mañana en la habitación del ático de Dominic, pero se encontró sola en la inmensa cama.
Se levantó y vio a Dominic afuera en el balcón hablando por teléfono, entonces sonrió pensando en ir a darle un susto, y sigilosamente fue caminando hasta la terraza, que tenía la puerta de vidrio abierta, pero se detuvo esperando que él terminara la llamada. Sin embargo, escuchó algo que la dejó confundida.
—Ya estoy cansado de este juego, solo estoy esperando el momento adecuado para