Los fotógrafos tomaban fotos continuas y los demás observaban la escena como si asistieran al final de una telenovela mexicana muy interesante y llena de giros inesperados, hasta que uno de los hombres comenzó a caminar en dirección a Serena y se arrodilló delante de ella, sacando de su bolsillo una pequeña caja con un hermoso anillo de diamante.
–Serena Morgan, ¿quieres casarte conmigo y hacer de mí el hombre más feliz, viviendo todos los días de mi vida a tu lado como tu esposo?–
Serena lo mi