–30 millones– dijo Erick levantándose.
La sala se llenó de murmullos, todos encontrando aquella situación inusual e interesante.
Dominic sonrió y miró a Erick con una sonrisa despreocupada.
–¡60 millones!– declaró Dominic con firmeza dando a entender que no retrocedería.
–Ohh–
–Esto es una locura–
–¿De verdad va a pagar todo eso por un vestido?–
–Sé que los Strom tienen dinero otra vez, pero dudo que Erick pueda gastar todo eso solo para reconquistar a la mujer que engañó y abandonó–
–Yo también lo dudo, solo está presumiendo, él no va a...–
–70 millones– dijo Erick en voz alta, haciendo callar a todos.
Serena se levantó lista para intervenir en aquella locura, ese vestido debía ser vendido con el objetivo de que una novia lo usara, brillara en su día feliz y expandiera el nombre de su marca, y no para que dos hombres intentaran comparar su ego o comprar su afecto.
–70 millones, ¿el caballero de negro dará más?– preguntó la subastadora y todos quedaron en silencio mirando a