Erick escuchó los sollozos e inmediatamente se detuvo. Miró a la mujer que tenía miedo y pavor en la mirada mientras lágrimas resbalaban por las comisuras de sus ojos y que lo miraba con rabia, asco y repulsión. Y aquello fue un fuerte golpe en su pecho, se sentía sucio, asqueroso y repulsivo.
No entendía por qué ella lo miraba de esa forma. Ella siempre quiso eso, siempre quiso que él la hiciera suya, entonces ¿por qué estaba actuando de esa manera?
–Serena– Erick intentó secar las lágrimas de