Mundo ficciónIniciar sesiónAcurrucada contra un rincón, se escondía en la poca oscuridad que la luz de la mañana aún no había logrado combatir. Abrazaba sus piernas y, sin moverse más que para pestañear, meditaba por encima del estruendo de palas y picas que resonaban en cada roca de la mina. O lo intentaba. Apenas había dormido la noche anterior, entre sueños interrumpidos e insomnios que parecían eternos, y le costaba horrores mantener su concentración por más de un minuto.
Lo más importante que había en su c







