Mundo ficciónIniciar sesión-¿A dónde vas, idiota?- preguntó una voz gruesa y despectiva detrás de él.
Lentamente, ocultando el temor y manteniendo la fachada de hombros caídos y mirada vacía, se dio la vuelta hacia el guardia corpulento y de facciones duras, desagradables, que lo observaba con severidad. Bien. ¿Y ahora qué?
-Me ordenaron preparar las provisiones- dijo, arriesgándose a apostar por su primera impresión. Si en ese galpón no estaba la comida, entonces era un príncipe muerto.
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