Mundo ficciónIniciar sesiónLe dolía cada músculo, cada tejido y cada órgano de su cuerpo; fue lo primero que notó a medida que su consciencia regresaba y, con ella, su capacidad para pensar. Hizo una mueca y emitió un gemido mientras comenzaba a abrir los ojos sin prestar mucha atención a las paredes de roca que lo rodeaban. La luz llegaba hasta donde estaba él y un poco más allá, pero el mediodía parecía haber pasado de largo hacía ya horas; oyó a su estómago gruñir y maldijo.
Frunció el ceño y cerró los ojos







