ADAM
—Despídelos—le dije a mi secretario, estaba esperándome cuando bajé del auto.
Normalmente no lo haría, pero acababa de llegar con el encargo que le había pedido.
—¿A los Turcos? —preguntó asombrado.
—Resulta que quieren otros beneficios que no estoy dispuesto a pactar—bufé, como odio que hagan mierda mis planes—, llama a los abogados y cancela el trato con ellos—pasamos la entrada.
Iván Martin, mi secretario más reciente, parecía un pasante de los que hacen todo lo que le pidas, podría ped