53. Lo que sea
Estaba envuelta en sus brazos, su cuerpo desnudo era calentado por el de él, era una maldita realidad, no podía fingir no saberlo. Con cuidado de no despertarlo apartó el brazo que descansaba en su cintura, se sentó en la cama, tomó algo para cubrirse y caminó hacia el cuarto de baño. Ahí se lavó la cara, lloró como lo había estado haciendo en los últimos días para luego secarse la cara y suplicar por volver a Inglaterra, ahí no se sentía segura pero por lo menos tenía a Kim, ella estaría ahí p