REY DE OROS Una niña perfecta.
REY DE OROS Epílogo.
Siete meses después
Alaric y Costanza comenzaron a prepararse para la llegada del bebé. La casa estaba llena de cajas, y juguetes por todas partes. Había un caos delicioso: peluches en el sofá, cajas de pañales apilados en la mesa del comedor, y una montaña de ropa que parecía multiplicarse sola.
Costanza caminaba con paso lento, una mano en la espalda y otra sujetando una lista interminable de cosas por comprar. Su pancita ya era un monumento, y aun así, se negaba a quedar