REY DE OROS. CAPÍTULO 47. Al borde de un abismo
REY DE OROS. CAPÍTULO 47. Al borde de un abismo
Damian se quedó inmóvil, pegado a la puerta, con los oídos tensos como antenas de hormiga.
—Tienes que hacer lo que sea para que esa prueba de paternidad salga positiva con Alaric, tiene que creer que Damian es suyo —decía Alana, con ese tono suyo entre desesperado y mandón que solía helarle la sangre a cualquiera—. ¡Esa es la única forma de sacarle dinero!
Damian contuvo la respiración, sintiendo como si de pronto el piso se inclinara bajo sus pi