REY DE OROS. CAPÍTULO 48. La honestidad de un hombre
REY DE OROS. CAPÍTULO 48. La honestidad de un hombre
La pregunta cayó como una piedra en medio del pasillo, dejando un silencio espeso. Costanza se mordió los labios, conteniendo la emoción y las ganas de abrazar al chico allí mismo, pero cuando se dio cuenta de lo que su esposo iba a hacer, prefirió dejarlos solos.
Alaric se sentó en un banco del pasillo y palmeó el asiento a su lado, invitándolo sin presión. Damian dudó un segundo, pero al final se dejó caer junto a él, como un niño cansado q