REY DE OROS. CAPÍTULO 35. Quince años de heridas
REY DE OROS. CAPÍTULO 35. Quince años de heridas
Alaric se quedó paralizado, como si el aire se le hubiera quedado atascado en los pulmones. Las palabras de Alana resonaban en su cabeza con una claridad dolorosa. Por un momento creyó que había escuchado mal, que aquello era algún mal chiste, pero la mirada firme de ella le dejó claro que hablaba en serio.
—¿Qué dijiste? —siseó entre dientes con tanta rabia que Alana pasó saliva.
Pero ya estaba allí, ya había soltado la bomba, así que ya no había