REY DE OROS. CAPÍTULO 36. En las buenas y en las malas
REY DE OROS. CAPÍTULO 36. En las buenas y en las malas
Alaric la miró en silencio, como si sus palabras fueran una cuerda lanzada a un hombre que se ahogaba. Su respiración era irregular; y el alcohol no bastaba para ocultar el torbellino que lo estaba rompiendo por dentro.
—Las malas… —repitió con voz áspera, apoyando la frente contra la suya—. Las malas son un desastre que esta reviviendo después de quince años. No tiene nada que ver contigo, Connie… y a la vez tiene todo que ver contigo… por