REY DE OROS. CAPÍTULO 28. Cosas para no contar jamás
REY DE OROS. CAPÍTULO 28. Cosas para no contar jamás
Cedric levantó las cejas con teatralidad, como si acabara de descubrir un chisme digno de portada, y Alaric permaneció un momento en silencio, evaluando las palabras de Frank como quien evalúa una inversión de riesgo.
—Está bien… Lo pensaré —sentenció por fin—. Por ahora tienes vía libre para ir metiéndola en el mundo de las carreras, ya sabes… con cuidado. No quiero que nada le pase.
—No le va a faltar el casco, jefe…
—¡Y rodilleras…! ¡Asegú