REY DE CORAZONES. EPÍLOGO.
REY DE CORAZONES. EPÍLOGO.
Y el novio estaba probado, más que probado, requeteprobado. Y solo quería terminar de decir “Sí quiero”, saltarse el banquete de bodas y largarse directo a la luna de miel. Pero se notaba que Cally tenía demasiadas ilusiones con aquella boda, así que no pensaba saltarse ni un solo pasito, y el siguiente eran los votos.
—Cally —dijo con la voz firme pero cargada de emoción—, tú apareciste en mi vida como un terremoto. No llegaste para encajar, llegaste para romper todo