REY DE CORAZONES. CAPÍTULO 68. Un corazón protegido
REY DE CORAZONES. CAPÍTULO 68. Un corazón protegido
Cally respiró hondo, acomodándose un poco entre las almohadas del hospital, con la mirada clavada en el techo blanco. Tristan entrelazó los dedos con los suyos y se los llevó a los labios, como si soltarla siquiera un segundo significara que todo se derrumbaría.
—Tenía que haberlo sabido —murmuró él con cansancio y un poco de reproche hacia sí mismo—. ¿Cómo puedo decir que soy el Rey de Corazones y no haber sabido reconocer al mejor de todos?