JOKER. CAPÍTULO 11. Una curiosidad extraña
JOKER. CAPÍTULO 11. Una curiosidad extraña
Akira se quedó un momento en silencio antes de continuar, como si estuviera ordenando ideas que no solía poner en palabras. No parecía incómodo; más bien estaba concentrado, con esa expresión seria que Sakura empezaba a reconocer como señal de que hablaba desde un lugar más profundo que la ironía habitual. Apoyó la espalda en la silla y cruzó los brazos, mirando un punto indeterminado del suelo.
—Los samuráis crecían con la muerte encima —dijo al fin—.