CAPÍTULO 87. La cabeza fría y el corazón cálido
CAPÍTULO 87. La cabeza fría y el corazón cálido
Rowan apoyó la espalda contra la pared del pasillo, sintiendo cómo su corazón todavía latía con fuerza, como si quisiera salirse del pecho. Cedric y Tristán lo rodeaban, haciendo un esfuerzo visible por mantener la calma mientras lo observaban atrapado entre la determinación y la rabia; pero Cedric fue el primero en negar.
—Cálmate. No hace falta que te culpes —dijo, con un tono que buscaba tranquilizarlo, aunque también llevaba un dejo de alivio