CAPÍTULO 86. Impactos y sorpresas
CAPÍTULO 86. Impactos y sorpresas
El estampido del disparo rompió la tensión.
El sonido rebotó en las paredes de concreto, resonó en los oídos de todos, y el tiempo pareció detenerse.
Nadie respiró, nadie habló…
Ulises abrió los ojos con incredulidad. Bajó la vista y se vio a sí mismo tambaleándose, con las manos manchadas de sangre mientras todo dentro de él se rompía: El balazo le había atravesado el pecho. La sorpresa se transformó en un gruñido gutural, y un segundo después cayó de rodillas