CAPÍTULO 64. Engañados y nuevos millonarios
CAPÍTULO 64. Engañados y nuevos millonarios
Rowan avanzó hasta el podio con paso firme, elegante, como si jamás hubiera necesitado una silla de ruedas. Su sola presencia, caminando sin ayuda, había sido capaz de dejar congelado a medio salón. Porque no era que se levantara, que usara muletas o se apoyara tambaleante en un bastón. ¡No! Era que se veía más atlético que un decatlonista y más sexy que Míster universo.
Los murmullos comenzaron como un zumbido lejano, luego fueron creciendo hasta con