CAPÍTULO 58. Poker y chalupas
CAPÍTULO 58. Poker y chalupas
Aurora retrocedió, entre aturdida y aterrada. La sangre seguía saliéndole del labio inferior, y sus ojos brillaban, no de furia, sino de humillación.
—¡Ah! Y antes de que logres echarme de aquí —continuó Raven, sin moverse de donde estaba—, me aseguraré de gastarme hasta el último centavo activo de los Harrelson en joyas. Todas a mi nombre, por supuesto. Así, cuando estés en bancarrota, podrás recordarme cada vez que veas uno de mis collares en alguna portada de re