CAPÍTULO 23. Club y cartas
CAPÍTULO 23. Club y cartas
Quizás él tenía razón, quizás necesitaba más un maestro de vida que un tutor para su empresa, porque lo que hasta ese momento Raven no había imaginado, o no había logrado comprender, él se lo había mostrado con una sola palabra.
—¿Heredero? —balbuceó y él le hizo un gesto sugerente con los ojos.
—Lo que mi familia teme no es a mí —dijo con tranquilidad—. Es a que tú tengas un heredero.
Raven pasó saliva y su corazón empezó a latir demasiado rápido.
—¿Un heredero?... e