Aquella tarde el aire parecía pesado, como si las nubes del ambiente manifestara la incertidumbre que embargaba a Vitto. El salón principal de villa Giordany estaba ya casi en penumbra, solo una ventana estaba abierta dejando pasar la luz del atardecer y oir el murmullo del mar, el ir y venir de las olas.
Vitto respiro profundo y exclamo -Esta calma la quiero disfrutar junto a mi familia, no en esta soledad tan fria . . .
No muy lejos de allí, Amanda permanecía sentada en un sillón de uno de los jardines de la hostería mientras observaba a Santi jugar y compartir con los nietos de los dueños. Cuando de repente capto la presencia de Vittorino quien con pasos firmes se acercaba hacia ella, no sin antes saludar a Santi con un abrazo y un beso. Minutos después él estaba de pie frente a ella, observando con un rastro de preocupación y desesperación contenida. Cerca de ella exclamo ...
-Amanda-su voz era baja, casi un ruego-No podemos seguir asi.No quiero que la vida de Santino este marca