Aquella tarde el aire parecía pesado, como si las nubes del ambiente manifestara la incertidumbre que embargaba a Vitto. El salón principal de villa Giordany estaba ya casi en penumbra, solo una ventana estaba abierta dejando pasar la luz del atardecer y oir el murmullo del mar, el ir y venir de las olas.
Vitto respiro profundo y exclamo -Esta calma la quiero disfrutar junto a mi familia, no en esta soledad tan fria . . .
No muy lejos de allí, Amanda permanecía sentada en un sillón de uno de l