Podía sentirlo en todo aquel entorno, pero estaba tan devastada por ver a mi madrina tan frágil, hablando tantas incoherencias, que el recuerdo acabó con la poca paz que logré admirando el río. Caminé entre las piedras que circundaban el río, hasta llegar a un estanque natural completamente cristalino. Conocía su existencia por boca de Joaquina, era allí dónde se citaba con Casimiro y de verdad que era un sitio hermoso, mucho más de lo que imaginé. No pude evitar que las lágrimas aparecieran nue
luisaelenaf
Bienvenidos a un nuevo capítulo del ORIGEN DE MALENA. Como siempre les pido amen la historia y háganla suya...