CONSECUENCIAS.
Momentos más tardes.
El capitán nos esperaba con una botella de champán. Junto a él se encontraban Mariana e Istvan.
—Cariño, conoce a Francisco Aragón, capitán del barco.
—Es un placer condesa —seguidamente besó mi mano—. Espero que el camarote que le brindé a su esposo sea de gran calidad, ya que es uno de los más valiosos después del mío.
—No se inquiete, el camarote ha sido de mi agrado, le estoy muy agradecido por su atención.
—Se trata de lo menos que puedo hacer por ustede