BREBAJE AZUL Y DESPEDIDAS.
Adrián.
Mis ojos contemplaban el líquido azul contenido en el recipiente de cristal. Recordando las explicaciones de Yahadet, quité la tapa del pequeño frasco y me lo tomé sin respirar hasta la última gota, dejando de un lado el temor del efecto que aquel brebaje podía producirme. Si era la muerte, entonces ya era tarde, pero debía arriesgarme; lo que había vivido los últimos días fue muy real. Pude sentir cómo el líquido recorrió mi cuerpo, penetró en mis venas, primero frío y luego tibio;