Gaia
Estaba sentada en la casa del sanador, sintiendo que los nervios me comían por dentro. El olor a medicina y plantas me mareaba más de lo normal, pero ver a Lisse a mi lado me ayudaba a mantener la calma. Ella sostenía a Rhea en sus brazos, quien se había quedado medio dormida contra su hombro. Le había mentido a Conan diciéndole que quería pasar el día tranquila con mi hija y mi mejor amiga, pero la verdad es que necesitaba venir aquí. No me sentía bien desde hacía días y tenía una sospe