Gaia
Regresamos a la manada hace apenas dos días; no podía permitir que Conan siguiera perdiendo el tiempo conmigo cuando tiene tanto trabajo acumulado como Alfa. He aprovechado para estar con Lisse, a quien extrañaba muchísimo. Ella está radiante, desbordando emoción por el "Festival de la Luna Llena" que se celebrará en tres días. Es la noche más importante para los Drekorys: una celebración ancestral con danzas y rituales para honrar a los antepasados, donde incluso los humanos de la manada participan.
Para las mujeres Drekorys, esta noche es sagrada, pues muchas encuentran a su pareja destinada bajo esa luna. Lisse me arrastró a la plaza para elegir su vestido, convencida de que, si no ha encontrado a su compañero aquí, tal vez lo encuentre entre los invitados de las manadas vecinas.
—¿Cómo se me ve este? —me preguntó, sacándome de mis pensamientos mientras modelaba un vestido rojo con un escote de infarto que llegaba casi hasta el ombligo.
—Te ves muy sexy —le dije, pasand