Cap. 31 Cupido oscuro.
—¿Qué pasó? —dijeron algo confundidos.
Mario y Erika encendieron las linternas de sus celulares para poder ver.
—¿Se encuentran bien? —dijo Mario.
Mario apuntó hacia Ino, pero ella se cubrió los ojos.
—¡Apaga eso! Me lastima los ojos. No lo necesito… puedo ver perfectamente en la oscuridad —dijo Ino cubriendo sus ojos.
—Está bien, lo siento —dijo Mario disculpándose.
Mario giró la luz hacia Erika, que estaba visiblemente asustada.
—¿Qué pasa, Erika? Te ves nerviosa.
—Tengo que esconderme… ¿Hay a