Cap. 32 Cheque.
Mario y María se acercaron a Ino, que seguía inconsciente. Al ver que solo estaba dormida, se tranquilizaron.
Mientras tanto, el cupido oscuro temblaba como si estuviera sufriendo. Mario, al notar su estado, sonrió con una mezcla de ironía y comprensión. María, en silencio, pensó:
¿Será que esa pócima podría causarle el mismo efecto a Mario si se la doy?
Erika, aún asustada, se sentía insegura. Fukushu, usando todas sus fuerzas, apenas logró levantarse.
Una voz femenina por el micrófono le gritó