Cap. 28 Tarjeta falsa.
—Ah, bien por ti —dijo María—. Pero estaba preocupada. Creo que ya es hora de que tengas un teléfono. Cuando llegue Mario, le diré que te compre uno. Al menos uno que sirva para llamarnos y avisarnos de que llegaras algo tardé.
María fue a la cocina.
—Pondré a calentar la comida. Tendrás que esperar unos minutos. Mientras tanto, puedes aprovechar para cambiarte.
—Está bien —dijo Ino sonriendo.
Ino subió a su cuarto. Lo primero que hizo fue sacar el pequeño táper donde guardaba la araña dorada. L