Martin se sentó.
Observó los documentos esparcidos sobre su escritorio.
A Xavier, de pie junto a la ventana.
A la expresión de Kara.
Era lo suficientemente inteligente como para comprender que la habitación a la que había entrado era diferente de todas las demás en las que había entrado en los tres meses de reuniones de asesoría de Vela.
—Encontraste algo —dijo.
—Sí —respondió ella.
Él examinó los documentos.
La estructura de la sociedad holding.
Su expresión reflejaba algo que ella observaba a