—Desde antes de Florencia —dijo Kara—.
—Sí.
—Los mensajes del contacto de mi madre.
—Sí.
—Las advertencias sobre Harrow. Sobre el hijo de Fausto. Sobre la familia Alderton.
—Sí —dijo Elena—. Todo sobre mí.
Kara se quedó pensativa.
No con la traición.
Con la reinterpretación específica de alguien a quien una fuente que no había identificado del todo le había dado información precisa, y que ahora la identificaba, descubriendo que la identificación cambiaba la esencia de todo sin alterar la verdad