MANOS A LA OBRA, JEFE…
Omar siguió observando su computadora, y volvió a dar una calada a su puro cuando recibió una llamada a su móvil.
—Madre…
—Cariño… Me han dicho que el médico visitó a tu tío…
Omar bajó la tapa de su laptop y se recostó en el sillón, colocando sus zapatos en la mesa.
—Le van a hacer unas pruebas…
—Pero… ¿Está bien?
—Lo está.
—Pensé que vendrías a Omán por la noche… ¿Qué pasó con tu vuelo? Tu padre te esperó…
Omar cerró los ojos y negó.
—No puedo ir a Omán ahora mamá… hay