UN PESO MENOS…
Zahida se arregló para la noche, y le pidió a Laya que le ayudara con Omar porque también quería llevarlo a la cena. Colocándose frente al espejo, pudo divisar que tenía un mejor semblante. Su rostro no estaba pálido, y había un brillo diferente en sus ojos.
Peinó su cabello con los dedos, estaba más largo ahora y luego bajó la mano a su vientre.
En unas semanas ya podría saber el sexo de su bebé, y estaba más que emocionada por eso.
Sin embargo, en medio de sus pensamientos, sol