UN LUGAR SEGURO POR AHORA.
Hakim luchaba contra la oscuridad que lo envolvía, su mente se debatía entre la realidad y la confusión de su situación.
“¡Hakim… por favor… no me dejes…!” … El grito de Rania lo agitó en demasía, y su cuerpo se movió todo el tiempo.
—Rania… —su voz susurró mientras Azahara secó su frente, y retiraba un vendaje de su pecho.
La debilidad y el dolor se apoderaban de su cuerpo, y conforme se sumía en un sueño profundo, fragmentos de recuerdos comenzaron a surgir en su