POV DE LYDIA
Todo mi cuerpo se congeló en el instante en que crucé la puerta principal de mi casa.
Ese molesto grupo al que llamaba familia estaba allí, esperándome con impaciencia.
Mis padres estaban sentados en el sofá de la sala como jueces a punto de dictar sentencia, mientras Vanessa permanecía acomodada en el sillón con una expresión fingidamente preocupada.
Su rostro estaba compuesto en esa familiar máscara de inocencia herida.
Era lo único que sabía hacer bien: fingir que sufría cuando