LYDIA
El lunes no podía llegar lo suficientemente rápido.
Pasé toda la noche dando vueltas en mi cama tamaño queen, jodidamente nerviosa.
Iba a ser mi primer día en Costello Architecture.
¿Cómo se suponía que iba a dormir?
Pero ese mismo sueño, el que llevaba horas esperando mientras no dejaba de moverme…
terminó venciéndome mucho más tarde.
Cuando volví a abrir los ojos, ya eran las seis y media de la mañana.
Salté de la cama con un jadeo y corrí de un lado a otro cepillándome los dientes y ba