REINA DEL ODIO. CAPÍTULO 9. Un espía cas/zado
REINA DEL ODIO. CAPÍTULO 9. Un espía cas/zado
Estoy sentada en el sofá de mi departamento, con un vaso de whisky en la mano y la mirada perdida en la ciudad iluminada a través del ventanal.
Regina está dormida, obviamente porque la obligué a dormir. Sin que se diera cuenta puse algo en su bebida. Algo suave, sin efectos secundarios, solo lo suficiente para hacerla descansar unas horas sin que su mente la torture con pensamientos obsesivos.
Tal vez no es la mejor forma de ayudarla, pero lo hice