REINA DEL ODIO. CAPÍTULO 7. Mírame a mí
REINA DEL ODIO. CAPÍTULO 7. Mírame a mí
El tipo me suelta de golpe y retrocede un paso, tratando de agarrarse la muñeca con una mueca de dolor, pero Christian no lo suelta. Sus nudillos están blancos y yo solo puedo imaginarme qué ejercicio hace con esa mano como para que pueda ejercer semejante presión. Es un condenado panda, nadie imaginaría que puede matarte con esa carita preciosa.
—Pídele disculpas a la señorita —escupe con una voz firme y llena de rabia controlada.
Levanto la vista y lo o