REINA DEL ODIO. CAPÍTULO 25. Una llamada inesperada
REINA DEL ODIO. CAPÍTULO 25. Una llamada inesperada
Despierto y me encuentro mirando al techo, mi mente aún está nublada por los restos de sueño. El sol ya está alto, pero la habitación sigue envuelta en una penumbra tranquila. Lentamente, giro la cabeza y ahí está: Christian, recostado en el sillón, mirándome.
Algo en él ha cambiado en las últimas horas, como si viera algo en mí, algo más allá de lo que dejo que otros perciban. Y aunque trate de ocultarlo, no me resulta fácil. A veces, el peso