REINA DEL HIELO. CAPÍTULO 11. Una mente traicionera
REINA DEL HIELO. CAPÍTULO 11. Una mente traicionera
Paso saliva porque la mirada de este hombre llega más hondo que una perforadora petrolera. Creo que cuando pensé en todo esto, no se me ocurrió que pudiera llegar a sentir ninguna atracción por él. Solo era una cara sexy en las revistas, pero ahora sé que es diferente, que todo orbita a su alrededor, como si el condenado tuviera gravedad propia.
Y aún así no puedo darme el lujo de que crea que es mi dueño de ninguna forma.
—No me tienes a mí —