REINA DE HIELO. CAPÍTULO 85. Un mar de culpa
REINA DE HIELO. CAPÍTULO 85. Un mar de culpa
No sé cómo explicarlo, pero el cuerpo se me hiela cuando veo la sangre en el suelo. No estoy preparada para lo que hay dentro de la habitación, pero entro igual, como si alguien más moviera mis piernas.
Y ahí está él: Viktor; tirado en el suelo, pálido como el mármol, ensangrentado, con los labios temblorosos y los ojos apenas abiertos, como si la vida se le estuviera escapando por los poros.
—¡Viktor! —grito, corriendo hacia él, y caigo de rodillas