REINA DE HIELO. CAPÍTULO 56. La mitad de la historia
REINA DE HIELO. CAPÍTULO 56. La mitad de la historia
Viktor aprieta la mandíbula y se adelanta.
—Ya patenté el motor, Alma —dice con fiereza, como si no hubiera enterrado mi confianza con esa frase—. No puedes llevártelo. No puedes seguir adelante con él a menos que sea aquí —asegura—. Si regresas al proyecto...
—No, gracias. —Mi pecho se aprieta, pero mantengo la compostura, al menos por fuera—. Y no necesito llevármelo, Viktor —le digo, casi con una sonrisa—. ¿Recuerdas que Nils pasó años tra