CAPÍTULO 27. Una pareja encubierta
CAPÍTULO 27. Una pareja encubierta
Ni siquiera soy capaz de explicar la satisfacción que siento. La mayor parte de este dinero irá a reinversión, es la única forma de que mi desconocida y diminuta empresa siga creciendo, pero mientras puedo aprovechar la curiosidad de Christian a mi favor.
Al día siguiente, me planto en su oficina Christian con una actitud renovada, y lo primero que él hace es fijarse en mi mano vendada.
—¡Por Cristo divino, Jesús bendito, y su madrecita la Virgen, dime que no