CAPÍTULO 18: Un encuentro desagradable
La partida está cerrada, Ren ve sus piezas muertas en el tablero y me mira como si quisiera asesinarme también. Todos dicen que no es un hombre emocional, pero al parecer el señor Kaizen, que fue quien lo crio, es la única debilidad para él.
—¿Qué pasa, hija, ya te vas? —pregunta el abuelo y yo me despido con un gesto amable.
Su sonrisa amplia y sincera me recuerda que, a pesar de lo mucho que me gusta este juego que estoy jugando, hay personas a las que d